7ºs colegio Sta. Cruz

Friday, November 25, 2005

agentes patogenos

Agentes patógenos
De los distintos tipos de enfermedades que te presentamos, queremos que conozcas algo más de aquellas de tipo infectocontagioso, por la influencia que ellas han ejercido en el quehacer humano.
Los agentes que producen las enfermedades infectocontagiosas o transmisibles, se presentan como una gran variedad de microorganismos o gérmenes patógenos, llamados así pues generan estos males.
La mayoría de los agentes patógenos son parásitos (viven a expensas de otro). Algunos de ellos no causan daño, por lo tanto, aunque estén presentes en un organismo no aparecen síntomas de enfermedad.
Además, pese a que gran parte de las enfermedades infecciosas están relacionadas con la presencia de parásitos, no todos los parásitos son patógenos, y no todos los patógenos son parásitos.
En las siguientes páginas, revisaremos algunos de los agentes patógenos más conocidos en la actualidad.
Los Virus
Una de las mejores maneras de aprender qué son los virus es analizando las caraterísticas que los diferencian de otros agentes patógenos.
Los virus no presentan una estructura celular, no se mueven por sí solos y no pueden desarrollar actividades vitales en forma independiente.
Cuando los virus se reproducen, lo hacen dentro de las células vivas a las cuales infectan. Se puede decir que los virus son parásitos obligados: viven sólo cuando invaden células vivas, y pueden ser cultivados sólo en tejidos vivos.
Los virus tienen un tamaño pequeñísimo. El diámetro de aquellos que son responsables de las enfermedades humanas varía entre las 15 y 300 millonésimas de milímetro.
¿Son los virus seres vivos?
Esta es una interrogante que muchos científicos se han planteado.
Ello se debe a que los virus presentan características tanto de la materia viva como de la materia inerte.
De la materia viva: los virus se reproducen. Para existir requieren células vivas, y por eso son necesariamente parásitos.
De la materia inerte: son capaces de cristalizar. Cuando se les extrae de la materia que parasitan, pueden permenecer así definitivamente, pero si entran de nuevo a una célula viva, vuelven a reproducirse.
Algunos biólogos consideran a los virus como una etapa de transición entre lo vivo y lo no vivo.
Algunas enfermedades humanas producidas por los virus son: gripe, paperas, poliomelitis, rubéola, sarampión, sida y viruela.
Las bacterias
Corrientemente la palabra bacteria se asocia a enfermedad; sin embargo las bacterias patógenas constituyen una minoría del total.
Las bacterias son organismos microscópicos unicelulares, que se encuentran en cualquier parte en la cual pueda existir vida y -la mayoría de las veces- en gran número.
Para el hombre, no todas las bacterias son patógenas. Muchas de ellas son útiles para actividades como la agricultura y en el propio organismo humano. Por ejemplo, la flora bacteriana del intestino, permite digerir la celulosa de algunos alimentos, y las llamadas saprófitas, realizan la putrefacción de las materias orgánicas.
Atendiendo a su forma, las bacterias pueden ser clasificadas en:
Esféricas o cocos.
Alargadas o bacilos.
Espiriladas o espirilos.
La razón por la cual muchas bacterias son parásitas es que ellas carecen de clorofila, por lo que no pueden sintetizar sus nutrientes. Por lo mismo son patógenas, causando la enfermedad por la producción de una sustancia tóxica llamada toxina.
Las condiciones indispensables para que las bacterias puedan reproducirse son: que tengan alimento, que haya oxígeno, que exista la temperatura adecuada - idealmente 37 grados Celsius-, y que exista humedad y oscuridad.
De este modo, la bipartición de ellas se produce, en término medio, una vez cada 30 minutos. Así, en el lapso de 24 horas, las bacterias podrían llegar en un organismo a la fabulosa cantidad de 75 billones de descendientes.
La naturaleza lucha fuertemente contra este avasallador avance, ya que -de lo contrario- el mundo estaría lleno de bacterias. Lo hace
limitando las sustancias que las nutren y mediante la producción -por parte de las mismas bacterias- de excreciones que disminuyen su posterior desarrollo.